En el panorama actual del interiorismo contract, la creación de entornos que promuevan la salud se ha convertido en una prioridad estratégica. El proyecto Epigenza, ubicado en el un pueblo de Valencia, nace no solo como un centro de nutrición, sino como un ecosistema diseñado para mejorar la calidad de vida de sus usuarios. En Integra, hemos abordado este encargo bajo nuestra premisa de arquitectura cercana, fusionando la calidez de un hogar con la eficiencia de una clínica de vanguardia.
El diseño de espacios de bienestar requiere una selección matérica que hable el lenguaje de la naturaleza. Para la zona central de Epigenza, donde la pedagogía alimentaria es la protagonista, seleccionamos el modelo Natura de Delta. El acabado en Verde Fiordo no es una elección puramente estética; es una declaración de intenciones. Este tono evoca equilibrio y serenidad, elementos psicológicos vitales en un centro de salud.
Para coronar este mobiliario, optamos por la encimera de Laminam Arabescato. Este porcelánico de gran formato permite una superficie continua, eliminando juntas innecesarias y garantizando una higiene impecable, factor crítico en cualquier proyecto contract de carácter sanitario. La veta sobre el fondo blanco aporta esa maestría visual que eleva el espacio.
Un centro de nutrición moderno no es estático. Epigenza funciona como clínica, pero también como escuela. Por ello, la disposición técnica fue un reto de precisión.
Zonas de trabajo dual: Incorporamos dos zonas de fogones independientes. Esto permite que, mientras un profesional prepara los menús semanales para los clientes, otro grupo pueda recibir una clase de cocina sin interferencias.
Flujos de movimiento: Estudiamos el recorrido del usuario para que la transición entre la zona de consulta y la zona de acción (la cocina) sea fluida y pedagógica.
Maestría en la ejecución: Cada detalle, desde la iluminación cenital hasta la integración de electrodomésticos, fue supervisado bajo nuestro estándar de cuidado minucioso.
Cuando un paciente entra en Epigenza, no se encuentra en una sala de espera fría. Se encuentra en un espacio que respira maestría técnica y calidez humana. Este enfoque de «Arquitectura Cercana» asegura que el entorno físico actúe como un aliado del tratamiento nutricional, reduciendo el estrés y fomentando una relación positiva con la alimentación.