3 tipos de puerta, comunes y originales, perfectos para tu hogar

A la hora de hacer una reforma en casa, un punto importante a tener en cuenta es la elección de la carpintería interior. Hoy te presentamos tres tipos de puerta que aportarán ventajas a tu hogar saliéndote de lo establecido.

Una puerta doble con cristal para un paso más amplio

Este tipo de puerta es perfecto para las puertas de paso que comunican con pasillos ¿Por qué?

  • En primer lugar, porque recurrir a los tipos de puerta con cristal aporta luz a esta zona (que habitualmente tiene necesidad de iluminación).
  • En segundo, porque da la sensación de entrada a un lugar más amplio
  • En tercero, permite el paso de elementos anchos a través del nexo de unión entre las estancias.

Puerta sin marco. La más discreta entre los tipos de puerta

Una opción a la que, cada vez se recurre más y a nuestro equipo le encanta, es a las «puertas ocultas». Éstas no tienen marco, por lo que quedan muy discretas e integradas.

Como dato curioso, este tipo de puertas se utilizan a los laterales de la chimenea del despacho oval de la casa blanca, aunque en este caso están bastante elaboradas con un friso.

Puertas correderas para ahorrar espacio

Las puertas correderas son una excelente opción cuando no se dispone de mucho espacio de apertura. Se suelen utilizar en cuartos de baño, pero también en estancias en las que el marco de la puerta está cercano a algún elemento.

En nuestras reformas solemos escoger entre los diferentes tipos de puerta en función de las necesidades de la vivienda y de nuestros/as clientes ¿Con cuál de estos tipos de puerta te quedarías en casa?

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La iluminación en interiorismo se diseña desde el plano técnico, antes de la instalación eléctrica. Se definen tres capas independientes —funcional, ambiental y de acento— con temperatura de color unificada entre 2700K y 3000K y control regulable por circuitos. Añadirla al final de la obra limita casi todas las posibilidades técnicas.
Los materiales para una reforma integral deben elegirse por criterio técnico: comportamiento ante la luz y la humedad, durabilidad con el uso real y coherencia con el resto del espacio. Los materiales naturales como piedra, madera y lino envejecen mejor que los sintéticos y mantienen su pertinencia visual a largo plazo.