Una cocina con presencia y orden
La cocina actúa como un volumen autónomo dentro del espacio, resuelto en tonos oscuros que contrastan con el pavimento claro. El diseño se apoya en líneas rectas, frentes sin tiradores y una disposición que facilita el trabajo y la convivencia. El mobiliario a medida y la iluminación puntual refuerzan la estética sobria pero sofisticada.
Geometría como recurso visual
Uno de los sellos del proyecto es el uso de geometrías en el diseño: desde el pavimento tipo damero hasta los cortes angulares de los revestimientos y muebles. Estas decisiones aportan dinamismo sin saturar, generando una narrativa visual que recorre toda la vivienda.
Color en equilibrio
El uso del color está medido al milímetro. Tonos mostaza, grises profundos, blanco roto y toques de madera clara se combinan para generar contrastes serenos. El color no es solo decoración, sino una herramienta para articular espacios, aportar ritmo y reflejar personalidad.
Mobiliario a medida como solución de orden
Todo el mobiliario ha sido diseñado a medida, respetando la geometría del espacio. Paneles verticales, módulos integrados, soluciones de almacenaje invisibles… Cada elemento encaja como una pieza de puzzle, maximizando funcionalidad y limpieza visual.
Texturas que enriquecen sin recargar una vivienda con diseño personalizado
El proyecto combina superficies mates, textiles con cuerpo, revestimientos cerámicos con relieve y acabados lisos en equilibrio. Esta diversidad táctil aporta profundidad sensorial al diseño, sin caer en la sobrecarga.
La vivienda con diseño personalizado Mosaic es un ejercicio de estilo, precisión y creatividad. En Integra creamos espacios que respetan la personalidad de quien los habita, equilibrando forma, color y uso. Este proyecto demuestra que un diseño valiente puede ser también armónico y acogedor.






Arquitectura y diseño: Integra
Fotografías: Grupo Integra